Partió el pasado 16 de septiembre de Montserrat y este pasado viernes 24 de noviembre alcanzaba Finisterre.

Eduardo Rodríguez, más conocido como ‘soñador de caminos’, nació hace 42 años en Barakaldo y desde hace 21 trabajaba de vigilante de seguridad en su ciudad natal, hasta que este pasado mes de junio se quedó en paro.

Y como de las situaciones adversas siempre hay que sacar el lado positivo, decidió que ese era el momento de volver al camino peregrino y hacer un recorrido especial a favor de los niños de Juneren Hegoak y, en general, a favor de todos los niños, porque según sus propias palabras, “la sonrisa de un niño es lo mejor que me he encontrado en la vida”.

Partió de Montserrat el pasado 16 de septiembre, con 1200 kilómetros por delante y mucha ilusión de llevar ‘las alas de June’ en su travesía.

Hemos ido contando su historia a través de nuestras redes sociales a modo de cuaderno de bitácora; su paso por provincias catalanas, su llegada a Huesca, Zaragoza, su paso por Pamplona o su retorno al camino mágico del Baztan.

A todo aquel que preguntaba, Edu respondía contando la historia de nuestra asociación y explicando la labor que desempeñamos dentro de la misma.

Pasó por Gipuzkoa, Bizkaia, llegando a tierras cántabras. Después Asturias y por último Galicia, donde por fin este pasado viernes 24 de noviembre, alcanzaba después de 70 días andando, el punto más occidental del continente europeo: Finisterre.

Desde ese mirador del fin del mundo, Edu, ‘soñador de caminos’, quemaba los deseos de toda la gente que le había escrito sus promesas a lo largo de su recorrido y daba las gracias por el apoyo recibido, porque sin él, “este camino peregrino no habría sido igual”.

‘Bartzelonatik Finisterrera Juneren Hegoaken alde’


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