Hola June …,
te escribo una vez más.

Siento que mis palabras,
no sé cuando, no sé cómo,
pero tú …,
las sentirás.

Te llegarán revoloteando,
se posarán en la esquinita de tu nube,
y juntándolas una a una,
risueñas en tu sonrisa chapotearán.

¿Qué tal en tus nuevos días?
Ayer te sentí muy cerca
y junto a ti,
derramé unos pedacitos de corazón.
La ama y yo,
seguimos caminando juntos,
entre algún que otro día gris.
No te voy a mentir,
sabes muy bien,
que desde que partiste,
te echamos tanto de menos …

Añoramos tu risa juguetona de color nieve,
tus correteos traviesos por nuestros corazones,
las mañanas tempranas,
tus llantos desvelando nuestros sueños,
tus manos sinceras regalandonos abrazos,
tu vocecita tierna al arrojar tus besos,
tu piel suave como brisa de verano,
esa mirada azul en tus ojos despejada,
el desorden divertido de tus juguetes,
el bullicioso latir de tantos momentos vividos.

Poco a poco …,
aprendemos a amanecer,
respirando el aire de tu olvido,
entre los suspiros ligeros
de lo que pudo haber sido.

Poco a poco nos llenamos,
de ese amor que nos mostraste,
de tu ternura, de tu pasión,
del cariño que sembraste.

poco a poco …,
te sentimos en ese lugar,
muy cerquita, muy adentro,
como si estuvieras aquí,
como si nunca,

… te hubieras ido.