El día 26 de junio se cumple el tercer aniversario de la constitución de la asociación Juneren Hegoak. Esta asociación errenteriana tiene como objetivo generar una red de apoyo a familias que por motivo de enfermedad o muerte de sus hijos o hijas están en situación de vulnerabilidad. 

Así podría ser el titular del día de hoy… así podría escribirse lo que en estos días vamos a celebrar… y así podríamos comunicar al mundo que Juneren Hegoak lleva tres años acompañando a familias que no lo están pasando bien.
Pero no… la familia Juneren Hegoak sabemos que hay algo más. Hay mucha ilusión, trabajo, entrega, sonrisas y lágrimas, amistad, cariño… Y en estos tres años de camino podemos decir con humildad que hemos contribuido un poquito al bienestar de las familias que se han acercado a Juneren Hegoak.
Cuando June voló, cuando nos dejó, no sabíamos qué nos iba a deparar esa llamada de Carlos y Amaia para formar parte de su sueño, de su proyecto. Pero sí que sentí que había mucho por hacer, mucho por aportar, cada uno desde sus capacidades, sus motivaciones, desde su experiencia vital.
Y ahí nos pusimos a trabajar, a soñar, a planear… Un torrente de ideas, de propuestas llenaron las páginas de esas primeras reuniones. Un montón de manos, de corazones, de cabezas volcaron su energía para que las tximeletas surcaran el cielo, para acompañar a familias que no lo estaban pasando nada bien porque sus peques luchaban contra la enfermedad. .
Personas que nos ofrecían ayuda, empresas que se sumaban al proyecto, asociaciones que caminaban junto a nosotros… Ahí sentimos la enorme responsabilidad que suponía y supone ser voz de nuestra tximeleta. La enorme responsabilidad y el enorme lujo. Sí, es un regalo. Es un orgullo sentirse parte de esta familia. Suelo decir que en Juneren Hegoak recibo mucho, muchísimo más de lo que doy… soy egoísta, lo admito, pero os prometo que no es sólo cuestión de sentirse útil… es mucho más… es creer que entre todos podemos hacer mucho, que podemos cambiar algo el mundo, por muy poquito que parezca que aportamos.
No voy a negar que ha habido algunas dificultades, como en todas las familias, pero en el horizonte está la mirada de June y la sonrisa de todos los niños de Juneren Hegoak. Y eso centra y motiva a seguir avanzando, ¡vaya que sí!.
En estos tres años ha habido colaboraciones con otras asociaciones, fiestas, retos deportivos, productos solidarios, formaciones y talleres, reuniones y más reuniones…
Pero sobre todo ha habido y hay personas. Ahora mismo unas 50 personas voluntarias que apoyan en el acompañamiento a las familias con su trabajo y dedicación, que participan en las actividades en las que nos presentamos a la sociedad para recordar y valorar que somos afortunados, y que hay niños y niñas y familias que no lo están pasando nada bien. Personas que dedican sus esfuerzos y reflexión por mejorar como asociación, por responder a las necesidades y demandas que nos llegan y que percibimos. Personas que vuelcan su energía para ayudar en la vida de las familias… Y ahora que menciono a las familias: ellas son un ejemplo de fuerza, de entereza, de esperanza…Muchas veces, nos han levantado en momentos de flaqueza, nos han sonreído y nos han dado la mano para seguir adelante. Las familias son el motor de Juneren Hegoak. Los txikis son nuestra fuerza, nuestro faro.
Y gracias… Creo que ésta es la palabra que más se oye en Juneren Hegoak, Porque no podemos dejar de agradecer este regalo. Gracias Carlos y Amaia, por ganarle la batalla al dolor con amor, con mucho amor. Y por compartir con todos nosotros este sueño que es una realidad, que nos hace volar y que también nos hace pisar tierra. Gracias June, tú eres la luz que nos mantiene y nos guía.
Gracias a las familias y a los txikis porque cada día nos enseñáis el valor de la esperanza y de la lucha silenciosa.
Gracias al voluntariado de Juneren Hegoak. Sin estos pequeños gestos de cada día no hubiera sido posible este proyecto.
Gracias a todos los apoyos que nos han acompañado desde el principio, personas, empresas, entidades, administración… que han sentido, como nosotros, que se puede mejorar el mundo.
Gracias a ti, que llevas nuestra tximeleta, que participas en nuestras iniciativas, que nos sigues en facebook, que eres teamer… gracias porque mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo.
Y felicidades… que también hemos de celebrar estos tres años caminando juntos… Y además hoy queremos celebrar que somos humanos, que sentimos, que el dolor de nuestros vecinos del mundo no nos deja indiferentes, y que creemos que podemos poner nuestro granito de arena para que se sonría cada día un poco más…
Zorionak…. mila esker….